que es apalancamiento financiero

Para empezar, el apalancamiento financiero no es más que endeudarse para invertir. Este concepto aplica en el ámbito empresarial, particular y familiar.

Hay que tener muy claro qué es el apalancamiento financiero, para gestionarlo como es debido y que los niveles de la deuda no superen las finanzas que poseemos para cubrirla.

Qué es el apalancamiento financiero:

El apalancamiento financiero consiste en utilizar un crédito, el cual se transforma en un producto apalancado o dinero prestado, con el objetivo de incrementar el capital de inversión o financiar una operación.

Este también se relaciona con la capacidad de una empresa para obtener beneficios optimizando el uso de sus activos fijos y el financiamiento que reciben para conseguir ganancias.

El apalancamiento financiero permite que se multiplique la rentabilidad, asumiendo el riesgo de que la operación falle y la empresa deba salir a buscar recursos para cubrir dicho préstamo, siendo  este uno de los efectos negativos del apalancamiento.

Cuando apalancamos establecemos una relación entre el capital propio y el dinero prestado, así que mientras más alto sea la deuda, mayor será nuestro nivel de apalancamiento.

Uno de los efectos positivos, es que se puede maximizar la rentabilidad de una transacción, ya que se dispone de un capital mayor para trabajar. Así que en el caso de que la operación resulte en un negocio rentable, las ganancias crecerán debido al apalancamiento.

¿Para qué sirve el apalancamiento financiero?

El apalancamiento financiero es perfecto para invertir mucho más dinero del que tenemos, sosteniéndonos en una deuda o préstamo, para ampliar el capital operativo de trabajo. Dicho de otra manera, el apalancamiento sirve para financiar la expansión de nuestras operaciones.

Aclaramos que, utilizar más deuda (crédito) es contar con mayor apalancamiento financiero y por ende serían pagos de intereses más altos, afectando directamente las ganancias de un negocio.

No obstante, las empresas optan por este recurso para sacar mayor provecho a la inversión de dinero ajeno, orientándose a conseguir grandes beneficios, aunque exista el riesgo de pérdida si no llegase a resultar.

¿Cuándo conviene esta estrategia?

Es una estrategia conveniente siempre que haya conocimiento de lo que se hace en el mercado, aparte de una revisión exhaustiva de cómo se gestiona el capital y el compromiso que implica esta transacción.

Saber cómo manejar el apalancamiento financiero es la diferencia que lo convierte en un buen aliado o en un instrumento contraproducente.

Así que una buena manera de emplearlo es con la asesoría o conducción de asesores con experiencia en mercados y gestión capital.

Tipos de apalancamiento financiero:

Existen tres tipos de apalancamiento financiero y dependen del efecto que se produzca según el monto de la inversión:

Apalancamiento Financiero Positivo (RE > k):

Es ese en el que los fondos que se obtienen de los préstamos, son productivos. Quiere decir que la tasa de rendimiento o Rentabilidad Económica (RE) sobre los activos de la empresa, es más alta que la tasa de interés pagada por los fondos que se consiguen con la deuda (k) y las comisiones.

Su producto es la Rentabilidad Financiera (RF).

Apalancamiento Financiero Negativo (RE < k):

En este caso, los fondos obtenidos de préstamos son improductivos. Quiere decir que la RE es inferior a la clase de interés pagado, en consecuencia el aumento de la deuda empeora la RF.

La deuda fue improductiva, porque pagamos más por el préstamo que los niveles de la tasa que alcanzan los activos de la compañía.

Apalancamiento Financiero Neutro (RE = k):

Se da cuando la RE iguala al tipo de interés que se cancela y las comisiones por los fondos que se consiguen con los préstamos. En el apalancamiento financiero neutro el endeudamiento no genera un efecto de variación de la RF, lo cual significa que la deuda es indiferente.

Así que la meta es lograr un apalancamiento financiero netamente positivo, de manera que la deuda generara el incremento de la rentabilidad financiera. Consecuentemente se busca que, cómo mínimo su efecto se mantenga en neutro de manera que no se incurran en pérdidas mayores.

La lógica del apalancamiento financiero positivo:

Cuando una compañía o negocio opta por un préstamo para invertir en la adquisición de activos, lo hace esperando que el rendimiento del mismo esté por encima de lo que corresponda pagar por el préstamo.

Hay que considerar que los costes tienen que ser más bajos que la rentabilidad para que sea viable endeudarse; esa es la única forma de mejorar la rentabilidad financiera de un negocio.

Si existe la alternativa de costear los activos con un préstamo del banco, se aceptan las condiciones de la financiación ajena toda vez que el importe de la deuda (tipo de interés que plantea el banco) esté por debajo de la rentabilidad que arrojarán los activos adquiridos.

Allí estamos en frente de un apalancamiento financiero positivo.

Características del apalancamiento financiero:

El apalancamiento financiero tiende a confundirse con el crédito, por sus similitudes con la obtención de un préstamo para un objetivo específico.

Sin embargo, sucede que el crédito es un modelo de apalancamiento. Estas son las particularidades que lo distinguen:

  • Utiliza dinero ajeno para el financiamiento de una inversión, existiendo un ratio de capital propio y deuda.
  • La rentabilidad se consigue a través de los fondos prestados, que viene siendo la palanca.
  • Aunque se trabaja con dinero ajeno, el nivel de empleo de la financiación no es totalmente ilimitado.
  • Necesita la vigilancia constante del volumen que se acumula por el endeudamiento; igualmente demanda la supervisión de lo relativo a asumir nuevas deudas, para establecer los límites que supondría un riesgo de insolvencia.
  • Como no podemos saber cuál será la rentabilidad definitiva de la operación, todo apalancamiento financiero implica un riesgo alto. Si resulta bien, no habrá problemas; de lo contrario, los efectos serían nefastos.
  • La inversión en productos apalancados podría hacer que se pierda lo aportado y un dinero que no estaba presupuestado gastar.
  • Sugiere trabajar con lo que se tiene, nunca de más.
  • Se usa para entrar en algunas inversiones a las que no tendríamos acceso porque no se cuentan con los medios económicos suficientes. Por ejemplo, las inversiones inmobiliarias.
  • Si es positivo, favorece en lapsos de inflación y cuando es más elevado que el monto de la deuda, acrecentando el poder adquisitivo de la empresa o negocio.
  • La Tasa Interna de Retorno (TIR) puede aumentar con el apalancamiento financiero. Al incrementar la rentabilidad, también lo hace la TIR que se invirtió con el préstamo obtenido a partir de recursos de terceros.

Ejemplos de apalancamiento financiero:

Aunque hay una fórmula matemática para calcular el apalancamiento financiero, es decir, la medida de relación que hay entre la deuda y la rentabilidad, lo más ligero para comprenderlo es planteando las siguientes situaciones hipotéticas.

Supongamos que el porcentaje de deuda equivaldrá al 90% de la operación y, solo por ser un ejemplo, omitamos las comisiones y gastos, para enseñar con sencillez cómo es una transacción con y sin Apalancamiento financiero, además de un efecto negativo:

Escenario 1: Sin apalancamiento financiero

Si tenemos un capital propio de unos 100 mil euros y nos vamos por una inversión de acciones valoradas cada una en 1 euro, entonces podemos adquirir 100 mil acciones.

Como la evolución de la inversión es positiva, en un lapso determinado cada una llega a costar 1,5 euros, así que decidimos vender. El resultado serían 150 mil euros y nuestros beneficios son 50 mil euros que significan un 50% de todo lo invertido.

Capital Propio: 100 mil
Compra (1 €) = 100 mil
Venta (1,5 €) = 150 mil
Beneficio = 50 mil

Escenario 2: Con apalancamiento financiero

Si el capital propio es de 100 mil € y la inversión mantiene su costo de 1 € por acción, pero deseamos arriesgarnos e inyectar un poco más, solicitamos un crédito cuyo importe sea de 900 mil €.

Dicho crédito nos cobra un interés total de 10% y permite la adquisición de 1 millón de euros de acciones.

Asumiendo que en el mismo lapso anterior, las acciones incrementan igual (1,5€) y vendemos nuestra posición, el ingreso que se obtiene es de € 1,5 millones.

Lo primero que se hace es descontar lo que evolucionó el crédito que se pidió (900 mil euros más importes que se harán en 90 mil euros).

Descontada esa resta, después de vender se consigue un ingreso de 510 mil euros por encima de la base que se aportó de 100 mil euros pertenecientes al capital propio. La rentabilidad sería superior al 400%.

Capital Propio = 100 mil
Crédito al 10% de interés = 900 mil
Compra (1€) = 1 millón
Venta (1,5€) = 1 millón 500 mil
Devolución de Crédito = 990mil
Beneficio = 410 mil

Escenario 3: Efecto negativo del apalancamiento financiero

Considerando esos mismos números (bastante irreales y solo empleados para clarificar los conceptos), repasemos qué sucedería si el producto es negativo.

Pensemos que el medio punto a favor tras la inversión sería en contra nuestra, es decir, medio punto de pérdida porque en el mismo lapso el valor de las acciones bajó a 0,5€.

En ese caso, si no se ha apelado al apalancamiento financiero podrían venderse los 100 mil títulos y obtendríamos ingresos de 50 mil euros, perdiendo la mitad de la inversión.

Ahora bien, si solicitamos un apalancamiento financiero para comprar 1 millón de acciones, el resultado serían solo 500 mil euros producto de la venta; significa que no contaremos con los suficiente para responder a los 990 mil euros que representan la suma  del capital y los intereses del crédito.

La consecuencia inmediata es una deuda de 490 mil euros, casi cinco veces lo que invertimos.

Capital Propio = 100 mil
Compra (1€) = 100 mil
Venta (0,5€) = 50 mil
Pérdida = -50 mil

Capital Propio = 100 mil
Crédito al 10% de interés = 900 mil
Compra (1€) = 1 millón
Venta (0,5€) = 500 mil
Devolución de Crédito = 990mil
Pérdida = -490 mil

Libros recomendados:

Antes de tomar un apalancamiento financiero…

Lo importante antes de decidirse por este recurso financiero, es documentarse y obtener la asesoría de quienes tienen experiencia en el área, para que nos puedan indicar cuándo el Apalancamiento Financiero es la alternativa que realmente favorecerá nuestra inversión.

Es esencial estar atentos y verificar que los intereses de la deuda sean menores que la rentabilidad que consigamos; de lo contrario, los efectos no serían los esperados.

Como en todo lo que tiene que ver con las finanzas personales, el objetivo es no perder dinero, especialmente con este tipo de transacción de característica riesgosa. Para minimizarlo es necesario que:

  • Las inversiones sean analizadas en el mercado, antes de cualquier aporte.
  • Compres para proteger el valor de tus acciones.
  • Consultes con negociantes experimentados sobre las estrategias que les han funcionado.
  • Evalúes si lo correcto es sumarte una deuda.
  • Recuerdes invertir con lo que tienes. A veces se nos van los ojos deseando obtener más, sin considerar que la avaricia pasa factura y esos saldos negativos son capaces de terminar con el éxito de una empresa.
  • Si usarás el apalancamiento financiero para deudas personales, evalúa primero con tu asesor de finanzas.

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